Que después de todo lo de aquella noche tubo tiempo de poner su
oreja en mi pecho para escuchar el corazon latir.
oreja en mi pecho para escuchar el corazon latir.
Al amanecer, con los primeros rayos de sol entrando por las rendijas
de la ventana.
de la ventana.
Así de sensible era, asi de amor, asi de... bueno asi de él.
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