Agosto, 17.
CHERY.
Cuatro de la mañana y no he dormido nada.
Idaho canta en la ventana
''No ves que lo nuestro es raro? Sigue intacto en mil pedazos y no logra romperse...''
Canta bien. Él tampoco ha dormido nada. Y sí, lo nuestro es raro, es cierto.
Hablamos de nuestro final hace ya tres meses y seguimos haciéndolo una noche tras otra. Mis noventa días sin dormir, contigo.
Para de tocar, apoya la guitarra en el alféizar y entra.
Al menos ha tenido la decencia de traerme una taza. Al menos se acuerda de cual es mi té favorito.
IDAHO.
Cuatro de la mañana y no he dormido nada.
Vuelvo a estar sentado en la ventana. Otro día más.
Y canto y toco, no sé porque.
Chery está tirada en la alfombra otra vez. No sé que hacemos.
Aún me muevo por esta casa como si fuese mia. Aún la beso cada noche, como si fuese mia.
Aún sé cuantos terrones de azucar quiere en el té.
Noche 91 sin dormir.
miércoles, 30 de mayo de 2012
lunes, 21 de mayo de 2012
Son solo conceptos (aún)
-En la astronomía de nuestra noche, no sé quien te creiste para jugar con las estrellas.
-Las noches que se nos fueron de las manos, aquel día que amanecimos en tu sofá.
-Por cada noche que nos acostamos juntos y amanecimos separados.
-Ya sabes que todo lo que vino después no importó.
-Las noches que se nos fueron de las manos, aquel día que amanecimos en tu sofá.
-Por cada noche que nos acostamos juntos y amanecimos separados.
-Ya sabes que todo lo que vino después no importó.
In-coherencias.
Ese momento en que podría repetiros una y mil veces que le quiero, a gritos, pero no sabría deciros cual es su comida favorita.
domingo, 20 de mayo de 2012
summer time summer love morning glory
Que después de todo lo de aquella noche tubo tiempo de poner su
oreja en mi pecho para escuchar el corazon latir.
oreja en mi pecho para escuchar el corazon latir.
Al amanecer, con los primeros rayos de sol entrando por las rendijas
de la ventana.
de la ventana.
Así de sensible era, asi de amor, asi de... bueno asi de él.
Fué de película, joder.
En tu terraza siempre entraba la luz justa. Te marcaba tu piel morena. Tu y tus camisetas viejas tocando la guitarra al amanecer. Yo me bebía el café mientras miraba las vías del tren, que pasaban al lado de tu casa; yo, con mi cuerpo medio desnudo entre las mantas.
Al otro lado de las vías estaban la playa y el mar.
Tu barbita de tres días y tus ojos verdes empezaron a ser parte del paisaje una mañana de aquellas de nuestro verano.
Aún me acuerdo de como se llamaba tu perro.
Al otro lado de las vías estaban la playa y el mar.
Tu barbita de tres días y tus ojos verdes empezaron a ser parte del paisaje una mañana de aquellas de nuestro verano.
Aún me acuerdo de como se llamaba tu perro.
Contra-adicciones, sin remedio ellos.
Olía a incienso y aquella mañana estaba triste. Sonaba Marley mientras intentamos levantarnos de nuestros colchones en el suelo, ahora separados. Él hacía las maletas para marcharse mientras ella mentalmente, lo preparaba todo para volver.
sábado, 19 de mayo de 2012
Si ya te has caído:
Aprende, salta de nuevo, pero ahora no mires abajo ni tampoco te lances a gran velocidad. Con calma, despega un pié del suelo, después, despacito, el otro.
Da un paso, dos, tres... Y dejate caer al vacío.
Da un paso, dos, tres... Y dejate caer al vacío.
Marilina, nicotina
Era media noche y seguía esperando en la ventana. Necesitaba nicotina y respuestas. Con desesperación.
El pelo naranja y arremolinado se le escurría por la espalda, acariciando aquellas huesuditas vértebras.
La luna estaba llena y la vela de su escritorio se estaba consumiendo.
A la llegada de él empezó a oler a canela. Era agradable, sin duda.
Marilina escuchó el sonido de la puerta al cerrarse y los cordones desatándose. Clác, zapatos fuera.
Pasos, pasos, pasos...
El pelo naranja y arremolinado se le escurría por la espalda, acariciando aquellas huesuditas vértebras.
La luna estaba llena y la vela de su escritorio se estaba consumiendo.
A la llegada de él empezó a oler a canela. Era agradable, sin duda.
Marilina escuchó el sonido de la puerta al cerrarse y los cordones desatándose. Clác, zapatos fuera.
Pasos, pasos, pasos...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)